Washington.- Los gatos pueden tener siete
vidas, pero cada una de ellas es muy amarga, según el
informe de un grupo de científicos estadounidenses, que
han encontrado que los felinos no son capaces, genéticamente,
de notar el sabor dulce.
El informe, que aparece publicado en la revista por Internet
''Public Library of Science Genetics'', indica que toda la
familia de los felinos, desde los tigres hasta los gatos domésticos,
sufre una mutación genética que inutiliza los detectores
del azúcar en sus papilas gustativas, reseñó
Efe.
El hallazgo explica algo que cualquier propietario de un
gato ha podido notar: que un minino es totalmente impasible
a los sobornos con productos dulces, a no ser que contengan
mantequilla o gelatina.
Y en esos casos, la mascota responde a las grasas, no al
azúcar.
Los científicos, encabezados por Joseph Brand, del Centro
Monell para los Sentidos Químicos en Filadelfia, y Xia
Li, de la Universidad Cornell de Nueva York, recogieron muestras
del ácido desoxirribonucleico (DNA) de seis gatos propiedad
de sus compañeros de trabajo y analizaron la secuencia
en los dos genes que regulan el receptor dulce en las papilas
gustativas.
Esos receptores están formados por dos proteínas
diferentes que se combinan en la superficie de una célula,
que envía una señal nerviosa al cerebro cuando detectan
azúcar.
Los expertos encontraron que, en uno de esos genes gatunos,
conocido como Tas1r2, ''falta'' una secuencia de 247 nucleótidos
-las ''letras'' que forman los genes-, lo que impide que se
forme una de las proteínas necesarias para completar
el receptor.
La misma situación se da en felinos superiores, como
el guepardo o el tigre, lo que apunta a que la mutación
se produjo en un ''antepasado'' común a todos ellos en
una etapa evolutiva anterior.
La mutación tiene sentido en unos animales que dependen
completamente de la carne para alimentarse, a diferencia de
los humanos y otros seres vivos, que necesitan también
féculas y fruta en su nutrición y para los que,
por lo tanto, detectar el sabor dulce es vital.