El presidente de la Asociación de Productores de Camarones
de Occidente, Fernando Villamizar, aseguró que no son falsas
las denuncias que se han hecho sobre los retrasos de la entrega
de licencias de importación por parte de Inapesca y agregó
que este sector no puede esperar a que las autoridades actúen
por reacción a los problemas del mercado.
Villamizar denunció el lunes que las empresas camaroneras
estaban en riesgo de cerrar por la falta de insumos, lo cual
fue desmentido por el presidente de Instituto Nacional de
la Pesca, Oscar Lucentini.
"Los problemas de retrasos en la entrega de licencias de
importación son ciertos. Incluso las tres plantas (Purina,
Balanceados Lamar y Aquafood) estuvieron paralizadas hasta
ayer".
Según explicó Villamizar estas plantas lograron
reactivar su producción porque obtuvieron materia
prima prestada de otras empresas del sector.
"Ese es el caso de Purina, que apenas ayer en la tarde
recibió el permiso que les autorizaba sacar 321
toneladas de harina de pescado que tiene en el puerto".
Aclaró que efectivamente la empresa Aquafood
no ha hecho solicitudes de importar harina, porque
ellos se abastecen de materia prima nacional. "Pero
en el mercado nacional no hay harina de pescado, y
la única alternativa que tiene esta empresa es
cerrar o usar gluten".
El representante de los productores de camarones
explicó además que la harina de pescado
también está teniendo problemas de escasez
en el mercado internacional, por lo que las órdenes
de compra deben hacerse con anticipación, por
ello es que algunas empresas tienen la materia en
los puertos aun sin contar con los permisos de Inapesca.
"No estoy buscando confrontación con el
presidente de Inapesca (Oscar Lucentini), pero
esta institución debe estar vigilante de
lo que pasa. Tienen que conversar y mirar a las
bases".
En cuanto a las supuestas discrepancias en
las cifras de producción de camarones entre
los productores e Inapesca, Villamizar aclaró
que la cifra de producción de 24.000 toneladas
en seis meses se refiere al año 2006, cifra
diferente a las 18.000 toneladas registradas
el año pasado.
"El año pasado nos afectó el virus
taura (la producción cayó 50%) pero
este año estimamos que la producción
va a ser mayor. También pensamos en aumentar
30% los espacios de producción; es decir,
las piscinas para la siembra".
rbarreiro@eluniversal.com