VICTOR SALMERON
EL UNIVERSAL
Inmersa en un boom de precios del petróleo que infla
el ingreso, la administración de Hugo Chávez pareciese
haber enterrado los problemas fiscales. No obstante, de acuerdo
con el último informe de la firma Ecoanalítica, debajo
del brillo del crudo se mantiene intacto el desequilibrio.
Apoyados en las cifras divulgadas por el Banco Central y
la memoria y cuenta del Ministerio de Finanzas, los técnicos
de Ecoanalítica explican que el pasado año el gasto
total ascendió a 30,6 puntos del PIB mientras que el
ingreso sumó 28,3 puntos del producto.
"Al restar el total de gasto al total de ingresos encontramos
que, a pesar de los altos precios petroleros, el Gobierno
presentó un déficit de 2,2 puntos del PIB", dice
Ecoanalítica.
La dependencia de los precios del petróleo va en
aumento. La fracción del gasto que tiene que ser
cubierta con petrodólares y endeudamiento registra
un incremento desde 15 puntos del PIB en 2004 hasta 17,3
puntos.
El informe detecta una fuerte inconsistencia entre
la deuda que contrae el Ejecutivo y las necesidades
reales. "Una pregunta que le haríamos a Finanzas
es ¿por qué el sobreendeudamiento? No entendemos
para qué se endeuda a la República por encima
de sus necesidades de financiamiento".
Inmediatamente agrega que "En 2005 las necesidades
de financiamiento representaban 6,6 puntos del PIB
y se emitió deuda por 10,9 puntos del PIB. Es
decir, al Gobierno Central le quedaron depositados
en su cuenta 4,3 puntos del PIB devengando tasas pasivas
cuando él mismo paga por sus empréstitos
una tasa superior".
Al analizar la situación de las cuentas públicas
como un todo, Ecoanalítica tiene críticas
a la falta de claridad.
"Las principales características de la institución
presupuestaria en Venezuela son la falta de transparencia,
el desorden, la inclusión de fuentes extraordinarias
de financiamiento como las utilidades cambiarias
y la transferencia de reservas internacionales,
y el incremento del gasto cuasifiscal", señala
el estudio.
"Se ha creado una serie de fondos que no ayudan
en términos de transparencia y varias instituciones
ejecutan gastos en una misma área. Por
ejemplo, en lugar de tener el gasto en educación
centralizado en su ministerio, sabemos que el
gasto en educación está disperso entre
Gobierno Central, Pdvsa, Fondespa, Fonden y
Bandes".
Amplía este aspecto y explica que "obviamente,
al manejar las finanzas públicas de esta
manera, es mucho más difícil mantener
un control y presentar cifras, lo cual, a
su vez, incentiva la corrupción".
Ecoanalítica señala que "la reciente
publicación de la memoria y cuenta
del Ministerio de Finanzas contiene una
baja capacidad de análisis y presenta
cifras distintas para los mismos conceptos.
Adicionalmente, al no exponer las cifras
de 2004, no se puede establecer comparación
temporal".
En cuanto a los resultados publicados
por el Banco Central de Venezuela afirma
que "las cifras en el informe presentado
ante la Asamblea Nacional no coinciden,
en valores ni en aspectos metodológicos,
con las publicadas en su último reporte
semanal".
De hecho, el resultado fiscal que publica
el BCV no coincide con el de la Memoria
y Cuenta de Finanzas.