VICTOR SALMERON
EL UNIVERSAL
Para mitigar el impacto que ha sufrido el Banco Central
de Venezuela por la entrega de reservas internacionales y la
absorción de dinero, el Gobierno se dispone a cancelarle
un conjunto de deudas atrasadas.
Entre los compromisos que el Ministerio de Finanzas pagará
al BCV con bonos de la deuda pública, se encuentra deuda
en divisas por 355 millones de dólares y en bolívares
por el orden de 1,5 billones.
El origen de la deuda en divisas se remonta al "macrotítulo"
que recibió el BCV en enero de 1997, que incluyó
los auxilios financieros entregados durante la crisis bancaria
de 1995, de donde provendrían 327 millones de dólares
y 28 millones de dólares que corresponden a un bono
cedido por el Banco Industrial al Central, por el orden
de 28 millones de dólares.
La deuda en bolívares incluye a bonos de la República
que están en poder del BCV y que representan 1,5
billones.
De acuerdo con el tipo de cambio oficial, la deuda
total asciende a 2,2 billones.
En julio de 2005 el Ministerio de Finanzas solicitó
autorización a la Asamblea Nacional para emitir
bonos públicos por el orden de 3 billones de
bolívares, a fin de refinanciar esta deuda con
el Banco Central.
Se solicitó una cantidad superior para dejar
un margen y añadir el resultado que tendría
un proceso de revisión entre Finanzas y el
BCV de "aquellas acreencias que se encuentren pendientes
de pago por la República en ocasión de
su documentación".
El epicentro
El aumento del gasto público inyecta a la economía
una enorme cantidad de bolívares. Para
evitar que estos fondos se dirijan a la compra
de bienes e impulsen la inflación, el BCV
cancela costosos intereses a los bancos privados
para que le depositen parte del dinero.
Cuando reciba el pago del Gobierno con bonos
públicos, el Banco Central podrá
disminuir el ritmo de los depósitos y
colocar los papeles en el mercado, para absorber
fondos por esta vía.
Aunque pueda ser un alivio, la cantidad
de dinero que tiene que ser recogida es
de tal magnitud, que los bonos a recibir
no lucen significativos.
Por ejemplo, sólo entre marzo y
abril, el BCV tuvo que absorber 3 billones
de bolívares del mercado y en total
tiene represada una burbuja que asciende
a 36 billones.
A la par que el BCV tiene que pagar
intereses por esta suma de dinero que
los bancos le han depositado, le ha
entregado 10 mil millones de dólares
de las reservas internacionales al Gobierno,
lo que se traduce en una merma de su
principal activo.
El resultado es que al cierre de
los primeros cuatro meses de este
año el Banco Central de Venezuela
acumula pérdidas por el orden
de 305 mil millones de bolívares.