Miami.- Abogados del supuesto miembro de
Al Qaeda, José Pandilla, solicitaron a un juez de Florida
que levante los cargos por terrorismo en su contra, argumentando
que fue torturado y obligado a tomar drogas psicodélicas
mientras estaba en una prisión militar en la que pasó
tres años y medio.
En el pedido para la desestimación de los cargos, presentado
a inicios de este mes ante la Corte Federal de Miami, los
abogados de Padilla afirmaron que los actos de tortura estaban
diseñados para provocar angustia, depresión y, finalmente,
la pérdida de la voluntad de vivir de su cliente.
"A menudo tuvo que soportar múltiples interrogatorios
que lo hicieron gritar y temblar", señalaron sus defensores.
"Además, al señor Padilla se le suministraron drogas
contra su voluntad, que se cree eran un tipo de dietilamida
de ácido lisérgico (LSD) o clorhidrato de fenciclidina
(PCP), para que actuaran como una suerte de suero de la verdad
durante los interrogatorios", agregaron.
El lunes la jueza que preside la corte distrital, Marcia
Cooke, dio como plazo el 14 de noviembre a la Fiscalía
de Estados Unidos para que responda a las acusaciones de Padilla,
reseñó Reuters.
Padilla, un ciudadano estadounidense arrestado en Chicago
en mayo del 2002, inicialmente fue acusado de complotar para
hacer estallar una "bomba de contaminación radiactiva".
Padilla fue puesto bajo custodia militar en la Estación
de Armas Navales de Charleston durante tres años y siete
meses, sin que se presentaran cargos formales en su contra.
Luego fue trasladado a una cárcel federal en Miami y
su caso fue incluido en el sistema judicial oficial de Estados
Unidos.
Mientras estaba bajo custodia militar, Padilla fue "torturado
por el gobierno de Estados Unidos sin justificación alguna",
aseveraron sus abogados.
Los representantes agregaron que las formas de tortura incluyen
aislamiento, privación del sueño, exposición
a temperaturas extremas. En una ocasión, dijeron, Padilla
fue obligado a mantenerse en posturas "estresantes" durante
horas.
El año pasado, la administración del presidente
George W. Bush calificó a Padilla como un "enemigo combatiente"
y lo acusó de ser parte de una célula de apoyo estadounidense
para el extremismo islámico internacional.