VÍCTOR SALMERÓN
EL UNIVERSAL
El Banco Central considera que llegó el momento de acabar
con los días en que un hombre deposita medio millón
de bolívares en la cuenta corriente y los gasta minutos
más tarde en un centro comercial.
Domingo Maza Zavala, miembro del directorio del BCV, explica
que el instituto ha puesto en marcha el proceso de reconversión
monetaria, es decir, la emisión de una nueva moneda "que
tenga estabilidad", aunque advierte que se necesitarán
"entre dos y tres años, así como un conjunto de
decisiones muy importantes que involucrarán a todos los
poderes públicos".
La idea es terminar con las cifras astronómicas, con
los números acompañados de carretillas de ceros,
cambiando la denominación de los billetes. Así,
el de 20 mil bolívares se transformaría en uno de
sólo 20 y, por ejemplo, quien obtiene un sueldo mensual
de un millón de bolívares comenzaría a recibir
un cheque de mil bolívares.
Los precios bajarían en la misma magnitud, de tal forma
que el dinero tendría el mismo poder de compra dentro
y fuera del país, ya que el dólar aterrizaría
desde las alturas hasta 2,15 bolívares, si efectivamente
se decide eliminarle tres ceros a la moneda actual.
"No se sabe si la nueva moneda será con tres ceros,
cinco o uno, eso no es lo más importante", dice Maza
Zavala.
A mediados de este año la Comisión de Finanzas
de la Asamblea Nacional entregó al directorio del BCV
una propuesta en donde plantea la eliminación de tres
ceros al cono monetario.
Maza Zavala insiste en que la clave es lograr abatir la inflación
para que la nueva moneda no pierda poder de compra y para
eso es vital "la disciplina fiscal y monetaria, abordar el
tema del redondeo de los precios a través de una ley
especial, reconvertir los contratos, expresar el tipo de cambio
en la nueva moneda e iniciar el proceso para emitirla, así
como instrumentar una campaña intensa de orientación,
todos los poderes públicos están implicados".
Al abordar el tema de la política monetaria que implementará
el Banco Central para evitar que la inflación erosione
a la nueva moneda, afirma que "tendrá que lograrse el
equilibrio, hacer que la liquidez sea la que efectivamente
necesita la economía del país".
En 2001 el Banco Central estudió la posibilidad de una
reforma monetaria y consultó a expertos. Roberto Frenkel,
quien participó en el plan Austral de Argentina, recomendó
no instrumentarla hasta tanto el país solucione la excesiva
fragilidad que le genera la volatilidad del ingreso petrolero
y la poca diversificación de la base tributaria.
Básicamente se trata de romper el patrón de los
últimos 20 años, en los que el Gobierno aumenta
el gasto cuando se dispara el precio del petróleo y una
vez el crudo desciende, no tiene otra opción que devaluar
la moneda, para que los petrodólares se conviertan en
más bolívares.
Cambio en el directorio
En enero del próximo año se concretará un
cambio en la composición del directorio del Banco Central
una vez se venza el período de Maza Zavala.
"Mi período culmina en enero del próximo año",
explica Maza, quien ha formado parte del directorio del BCV
durante los últimos doce años.
El sustituto de Maza será propuesto por el Presidente
de la República y contar con la aprobación de la
Asamblea Nacional.