SUHELIS TEJERO PUNTES
EL UNIVERSAL
Los malos resultados que ha arrojado el sector agrícola
en materia de producción durante los últimos años
generan problemas en los canales de distribución, con
las consecuentes dificultades en el abastecimiento de los
anaqueles de mercados y supermercados, sin contar con los
repuntes inflacionarios que ello genera.
Los datos del Banco Central de Venezuela (BCV) señalan
que los precios de los alimentos se han incrementado 380%
entre enero del año 2000 y diciembre de 2006, mientras
que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) general
ha aumentado 233% en ese mismo período.
Al respecto, el presidente de Alianza Agroalimentaria y ex
ministro de Agricultura y Cría, Hiram Gaviria, detalló
que "mientras el costo de la vida ha aumentado cinco veces
y media, los alimentos lo han hecho cerca de ocho veces y
media", pese a que los precios de buena parte de la cesta
alimentaria del venezolano están regulados.
Agregó que, mientras el Gobierno nacional utiliza las
importaciones como un mecanismo para resolver el desorden
de precios que se presenta actualmente en el mercado nacional,
la realidad es que el ingreso de productos extranjeros no
ha resuelto el alza de los alimentos y, muy por el contrario
a lo esperado, se ha generado un desabastecimiento generalizado.
Irregularidades oficiales
La situación ya resulta tan obvia que el canal de distribución
de alimentos que utiliza el Ejecutivo para reducir estas distorsiones
-la red de mercados populares Mercal- no es capaz de cumplir
con la demanda, precisamente por problemas de distribución
en la cadena.
Algunos productos básicos como el pollo, la leche completa
y el azúcar desaparecen, no sólo de Mercal sino
del resto del mercado, con más facilidad de la que hacen
acto de presencia. Inclusive, el azúcar se vende en los
mercados municipales hasta en 4.500 bolívares por kilo,
muy por encima de la regulación que sitúa el precio
en 740 bolívares.
Para Gaviria, una parte del problema es el comportamiento
registrado en materia de producción agrícola, pues
alertó que los objetivos no se han alcanzado y que, en
algunos rubros, más bien se han registrado retrocesos.
Es así como relató que, al tomar como referencia
el Plan de Siembras del año pasado que delimitó
el Gobierno, se nota una reducción de productos indispensables
para la dieta del venezolano, como el arroz, el maíz,
el tomate y la cebolla, entre otros.
El presidente de Alianza Agroalimentaria citó que, por
ejemplo, la producción real de arroz fue de 755.000 toneladas
en 2006, según los números que manejan los productores
nacionales y las cámaras que los agrupan. Esto significó
26% menos de la meta establecida para este rubro. En el caso
del maíz, la producción fue 30% menos de lo esperado,
al situarse en 2.079.000 toneladas; con el tomate -24% (170.000
toneladas), - 46 % en cebollas (142 mil toneladas).
Gaviria dijo que la producción lechera descendió
200.000 litros diarios desde 1998, mientras el rebaño
bovino bajó de 12 millones de cabezas a 10 millones.