MAYELA ARMAS H.
EL UNIVERSAL
El incremento del gasto le ha permitido al Gobierno elevar
sus compras en el exterior, pero las medidas aplicadas en
los últimos meses a las importaciones están comenzando
a impactar a uno de los factores que impulsa la actividad
económica.
Desde que la administración de Hugo Chávez Frías
comenzó a recibir más ingresos petroleros en esa
misma proporción se aceleraron las importaciones y gran
parte del programa de desarrollo endógeno así como
el crecimiento se ha sustentando en esas compras en el exterior
que al cierre de 2006 registraron un nivel de máximo
de 31,3 millardos de dólares.
Las cifras del Banco Central de Venezuela reflejan que desde
2004 las importaciones se han disparado. En ese año registraron
un crecimiento de 66% para llegar a los 15,2 millardos de
dólares, luego en 2005 aumentaron 42% para ascender a
23,6 millardos de dólares y el pasado año aumentaron
en 32%. 
La compra de esos productos en el exterior permite el ofrecimiento
de productos a precios más bajos, el ente emisor en su
mensaje anual destacó que " el comportamiento de los
precios y el aumento de la demanda agregada implicó un
alza de precios de los bienes básicos y ello hizo necesario
un incremento de las importaciones".
Sin embargo, esa dependencia de la economía de puertos
comienza a impactarse por las medidas que está estableciendo
el Ejecutivo nacional.
En el primer semestre de 2006 se registró una primera
traba que fue la solvencia laboral, cuya emisión luego
se normalizó, pero en diciembre el Ministerio de Industrias
Ligeras y Cadivi elevaron las exigencias para acceder a las
divisas oficiales.
Mediante una resolución el despacho sacó 3.600
códigos arancelarios de la lista de bienes prioritarios,
de manera que los importadores que deseen traer algún
producto que no se encuentra en la lista, deberán solicitar
un certificado de no producción nacional al Milco. A
ese requisito se sumó la entrega del certificado de deuda.
Esas peticiones generan un cuello de botella y algunos sectores
han comenzado a presentar problemas de abastecimiento, cuando
hay una alta demanda por la elevada liquidez.
La necesidad de atender parte de esa demanda también
está obligando al Gobierno a elevar sus compras, debido
a que la red Mercal también ha tenido problemas, dado
que han escaseado algunos productos.