ELKIS BEJARANO DELGADO
EL UNIVERSAL
Mientras los funcionarios del Seniat permanezcan a las puertas
del mercado mayorista de Coche, el azúcar y la caraota
se mantendrán ausentes de los anaqueles de este centro,
porque los vendedores temen que éstos les decomisen la
mercancía para luego venderla en Mercal.
Un comerciante, quien pidió no ser identificado, aseguró
que el que desee comprar azúcar la puede conseguir entre
los buhoneros, pero a 4 mil bolívares por kilo. "Si nosotros
vendemos por encima de los precios regulados, vienen los fiscales
nos multan y nos pueden cerrar el establecimiento por tres
días. Pero a ellos, los de la economía informal,
no les hacen nada; porque no pagan ningún tipo de tributo
ni rinden cuentas".
Este comerciante indicó que si un mayorista invierte
en caraota y paga el kilo a mil bolívares, no la va a
vender por debajo del precio. "Nadie trabaja para perder,
y eso es lo que pretenden. Por lo que ninguno se arriesgará
a traer esos productos regulados". Explicó que si se
le ocurre traer caraota, los funcionarios del Seniat comienzan
a indagar de dónde es, cuánto le costó, adónde
va y cuántas toneladas tiene. "Buscan algún pretexto
para decomisar la mercancía".
La carne y el pollo ya no abundan como en meses atrás.
Las neveras de los frigoríficos están a medias.
Se ofrece un corte al que llaman "pulpón", pero no sirve
para bistec, sino para guisar porque es dura. Este tiene un
costo de 8.750 bolívares por kilo. Si se quiere ganso
o pulpa se debe llegar antes de las ocho de la mañana,
y el precio de estos productos se rige por la regulación.
Pero ni los carniceros saben con cuántas reses van a
contar la mañana siguiente. Pero el que tenga suerte
podrá comprar sin el límite por kilos que han impuesto
en algunas de las grandes cadenas, que sólo venden dos
kilos de carne de primera por persona.
Temor a represalias
Después de las decisiones del Gobierno Nacional tomadas
contra algunos frigoríficos, los comerciantes que llevan
años trabajando en los almacenes del mercado mayor de
Coche sienten temor de que exista una medida contra ellos
y les quiten los locales donde venden.
"Aún recordamos la decisión que tomó Aristóbulo
Istúriz, cuando era alcalde de Libertador, de cerrar
los comercios. Tuvimos muchas pérdidas". Resaltó
que le incrementaron 40% del pago de alquiler y nadie dijo
nada ni protestaron. Se intentó hablar con el presidente
de la Asociación de Comerciantes de Coche, pero no se
logró. Al igual que al presidente de Inmerca, José
Gregorio Romero, quien tampoco dio respuesta.