MARIANNA PÁRRAGA
EL UNIVERSAL
Sumidas en el proceso de "nacionalización" que se inició
el año pasado, las asociaciones estratégicas de
la Faja del Orinoco han experimentado un descenso, casi en
caída libre, de su producción de crudo, acentuado
en los últimos meses por el recorte de extracción
al que se comprometió Venezuela como miembro de la OPEP.
De acuerdo a las cifras que oficialmente ha difundido la
vicepresidencia de Exploración y Producción de Pdvsa,
las cuatro asociaciones de la Faja extrajeron 601.700 barriles
diarios en 2005, una cantidad que se situó 22.200 b/d
por debajo de la meta de ese año, fijada en casi 624
mil barriles por día.
Durante los primeros meses de 2006, el promedio de explotación
logró incrementarse ligeramente hasta llegar a un pico
de 630 mil b/d entre abril y mayo, según los datos mensuales
de la Agencia Internacional de Energía. Sin embargo,
a partir de entonces se inició la caída.
Estas estadísticas coinciden con la tendencia dibujada
por Pdvsa, quien informó que entre enero y agosto la
explotación de los cuatro proyectos promedió 565
mil b/d versus una meta de 571 mil b/d para el año 2006.
Ya para el último trimestre del año pasado los
recortes aplicados, fundamentalmente en la Faja, para cumplir
con una reducción total para el país de 195 mil
b/d, terminaron de hundir la producción de las cuatro
asociaciones, que según la AIE para marzo cerró
en 525 mil barriles diarios y según la propia Pdvsa llegó
a 450 mil barriles por día en abril.
Aunque las cifras de ambas fuentes difieren, marcan una brecha
superior a los 100 mil barriles diarios entre lo explotado
en la Faja en el primer trimestre de 2006 y lo extraído
en el mismo lapso de 2007.
La caída es aún superior -unos 150 mil b/d- si
se compara el promedio de 2005 con lo acumulado en abril de
2007.
Mejoradores al mínimo
El segundo tramo del recorte OPEP que le correspondió
implementar a Venezuela en febrero (57 mil barriles por día)
colocó la operación de los mejoradores de la Faja
al mínimo de 80% al que pueden trabajar sin mayores riesgos.
Esto ha obligado a sus administradores a reciclar crudo mejorado
en las últimas semanas.
La mayoría del recorte de 195 mil b/d acordado por Venezuela
para ser implementado entre noviembre y febrero se ha ejercido
en la Faja del Orinoco, afectando el volumen de exportaciones
a Estados Unidos, así como las finanzas de las cuatro
asociaciones estratégicas, de las cuales Pdvsa hoy es
socia en un promedio de 40% de interés.
Aun cuando recortar producción en la Faja tiene menor
incidencia sobre el aporte fiscal del petróleo en comparación
con la producción propia de Pdvsa y de las empresas mixtas,
esta medida tiene un efecto más negativo sobre los ingresos
por exportaciones del país.
No obstante, una vez que estos negocios pasen a ser controlados
por el Estado a través de Pdvsa, cabría esperar
que las medidas de recorte de producción acordadas en
el marco de la OPEP se ejecuten de manera más equilibrada,
pues las asociaciones pasarán a aportar al fisco la misma
alícuota de regalía que el resto de los negocios
y cualquier disminución de la explotación incidirá
en mayor proporción sobre las finanzas de Pdvsa que sobre
la de los privados que se queden como socios minoritarios.
Mientras esto ocurre, desde el 26 de febrero, fecha en que
se publicó la Ley de Migración a Empresas Mixtas
de estos negocios, Pdvsa tiene carta blanca para intercambiar
la producción de cada una de las asociaciones y con ello
optimizar la operación de los mejoradores, que fueron
construidos en forma individual. La estatal ha estado explorando
la posibilidad de inyectar crudo extranjero en esos mejoradores
para compensar la baja producción.
mparraga@eluniversal.com