MARIANNA PÁRRAGA
EL UNIVERSAL
En un ambiente de menores precios y producción declinante,
el aporte fiscal del petróleo -integrado por regalías,
dividendos e ISLR- mermó significativamente en el primer
bimestre.
Según las cifras del Banco Central, la industria petrolera
aportó al fisco de enero a febrero de este año un
total de 3,5 billones de bolívares correspondientes a
ISLR (Bs 746,9 millardos) y regalías (Bs 2,75 billones).
Sin embargo, en el mismo lapso de 2006 el petróleo contribuyó
con 6,41 billones, lo cual marca una brecha de 2,9 billones
de bolívares ó 45,3% que apalancó el déficit
de 8,3 billones que registraron las cuentas de la Tesorería
en el primer bimestre de 2007. Si se compara el aporte petrolero
en forma desagregada, se observa que mientras la recaudación
por ISLR se elevó 45%, el desembolso por regalías
se precipitó más de 52%, a lo cual se sumó
la carencia de pagos este año en el rubro de tributos
a los derivados petroleros.
A simple vista, la disminución del aporte petrolero
podría atribuirse a la combinación de precios inferiores
y producción en declive. No obstante, de acuerdo con
el Ministerio de Energía y Petróleo, entre enero
y febrero de 2006 la cesta nacional promedió 52,93 dólares
por barril y en el mismo lapso de 2007 alcanzó 48,62
dólares. La baja, por tanto, es de apenas 8,13%.
Con respecto a la producción de crudo, que incide directamente
en la recaudación de regalías, cifras oficiales
apuntan a una disminución de 6%, al pasar de 3,3 millones
de b/d a principios de 2006 a 3,1 millones de barriles por
día en los primeros meses de 2007 por efectos del recorte
acordado por la OPEP.
Si se considera que la regalía es el resultado de calcular
el valor a boca de pozo de cada barril extraído y entregarle
al Estado el porcentaje que le corresponde, se puede inferir
que ha habido una caída de producción mucho mayor
a la reportada. Pdvsa no ofreció comentarios ayer sobre
este particular.
Más allá de lo obvio
La desmejora de las finanzas petroleras revela, además,
otros desajustes en la industria. Ramón Espinasa, ex
economista jefe de Pdvsa, señaló que no debe desatenderse
el efecto que ha estado causando sobre el volumen de exportaciones
el aumento del consumo de combustibles en el mercado interno.
Haciendo una proyección del alza que hasta 2002 se observó
en la demanda interna de derivados, Espinasa calcula que Pdvsa
está dedicando 750 mil b/d a estaciones de servicio,
industrias y generación eléctrica, incluyendo entre
50 mil y 100 mil b/d que se están yendo por la frontera
con Colombia a causa del contrabando de extracción. Este
número es 60 mil b/d superior a lo colocado en el primer
trimestre de 2006.
Independientemente de la cifra de producción que se
utilice como parámetro, el excedente exportable de crudo
y derivados ha estado cayendo. Según la Energy Information
Administration, del Departamento de Energía de EEUU,
de enero a febrero de 2007 Venezuela suministró a ese
país 1,27 millones de b/d de hidrocarburos versus 1,5
millones de b/d en 2006.
La diferencia, 238 mil barriles diarios ó 15,78%, dibuja
una tendencia, pero no permite conocer la magnitud del descenso
de las exportaciones totales.
Lo que sí se sabe con relativa precisión es que
los despachos de Pdvsa a través de Petrocaribe, el Acuerdo
Energético de Caracas y los convenios de cooperación
con Cuba y Argentina, superaron este año los 300 mil
b/d, un volumen del cual la estatal sólo recibe la contrapartida
en dólares de entre 50 y 75% de la factura y el resto
ni se lo descuenta de los dividendos.
Espinasa calcula que, en definitiva, al cierre del primer
trimestre Pdvsa observó una baja de 27% en sus ingresos
si sus costos operativos se mantuvieron inalterados.