MAYELA ARMAS H.
EL UNIVERSAL
En la administración de Hugo Chávez el gasto no
sólo se cubre con los recursos que se programan en la
Ley de Presupuesto anual, sino que también se atiende
con esquemas especiales, los cuales financian aquellos proyectos
que en anteriores ejercicios se cubrían con la asignación
ordinaria.
En un lapso de tres años el Ejecutivo Nacional ha creado
mecanismos que se han nutrido de ingresos petroleros, reservas
excedentes y recursos no ejecutados de períodos pasados.
Tomando en cuenta las ejecuciones notificadas por el despacho
de las finanzas, ese gasto extraordinario se ha cubierto en
gran medida con el Fondo Miranda, el fideicomiso del Ministerio
de Finanzas y la Oficina Nacional del Tesoro y el Fondo de
Desarrollo Nacional.
De acuerdo con las operaciones presentadas y los proyectos
notificados, el gasto extraordinario en lo que va de año
asciende a 27 billones de bolívares, debido a que más
de 14 billones de bolívares han sido los créditos
adicionales autorizados por la Asamblea y 12,6 billones de
bolívares han sido los recursos desembolsados del Fonden
en el primer semestre de 2007.
Operaciones
Para este año se programó una asignación de
115,17 billones de bolívares, pero no todos los proyectos
se incluyeron en el presupuesto, por lo cual desde el pasado
mes de enero el Parlamento comenzó a dar el visto bueno
a los créditos adicionales.
Para cubrir esa porción de gasto, el Ejecutivo Nacional
ha empleado en gran medida los recursos que no se ejecutaron
del gasto del pasado año que ascendieron a más de
12 billones de bolívares, a ello se ha sumado el dinero
pendiente del Fondo Intergubernamental para la Descentralización
y la Ley de Asignaciones Económicas Especiales por 3
billones de bolívares, las primas obtenidas por la emisión
del Bono del Sur que fueron 430 millardos de bolívares
y las ganancias cambiarias del segundo semestre de 2006 que
fueron 71 millardos.
Los excedentes del pasado año se depositaron en el Fondo
Miranda y el fideicomiso de Finanzas y la ONT, y de lo colocado
se han erogado más de 8 billones de bolívares, quedando
pendiente por utilizar más de 4 billones de bolívares.
Los recursos autorizados se han destinado en 50% a cubrir
créditos del despacho de las finanzas públicas,
incluyendo la compra de las acciones de Cantv; 38% han sido
para el área de vivienda, 6% para infraestructura y 6%
para agro.
Se contempla que esos fondos tendrán más depósitos,
porque se nutrirán de los recursos adicionales petroleros
y tributarios que comenzarán a percibirse a partir de
septiembre. En días pasados el presidente de la Comisión
de Finanzas, Ricardo Sanguino, indicó que este año
el ritmo de presentación de los créditos adicionales
será menor que en 2006 cuando se autorizaron 40 billones
de bolívares. La moderación en parte respondería
a la estrategia de regular los niveles de liquidez y no impactar
en los precios, sin embargo, las operaciones para pagos laborales
y otras modalidades de gasto comenzarán a presentarse
en esta segunda mitad del año, por lo cual analistas
han señalado que esa medida del primer semestre no se
mantendrá.
Ejecución
Más allá de los créditos adicionales, el Ejecutivo
Nacional tiene el Fondo de Desarrollo Nacional, el cual hasta
las últimas cifras notificadas por el despacho de las
finanzas tenía depositados 27,2 millardos de dólares
(58 billones de bolívares) y de esa cantidad están
comprometidos en proyectos $20,2 millardos (43 billones de
bolívares).
Los datos destacan que del monto comprometido se han desembolsado
desde noviembre de 2005 12,2 millardos de dólares (26
billones de bolívares) y específicamente desde los
últimos meses de 2006 hasta la primera mitad de este
año se han erogado 5,9 millardos de dólares (12,6
billones de bolívares).
Para esta segunda mitad los desembolsos se acelerarán,
dado el monto de recursos asignados. Aunque los voceros del
Gobierno aseguran que la mayor parte del gasto se realiza
en el exterior, una porción del dinero del Fonden ya
se ha utilizado internamente. En mayo, el titular de las Finanzas
admitió que una porción se empleó para cubrir
gastos de las obras de infraestructura y vivienda.
Ante el comportamiento que están registrando los egresos,
analistas indican que el gasto no será menor a los 150
billones de bolívares. Las cifras del instituto emisor
ya muestran signos de la aceleración, debido a que la
masa de dinero en circulación registró un salto
de más de cinco billones y llega a 127 billones.