VÍCTOR SALMERÓN
EL UNIVERSAL
Impedidos de comprar dólares y con tasas de interés
que no compensan el avance de los precios, los venezolanos
han dejado a un lado el ahorro para sumergirse en un boom
de consumo que dispara las ventas en todos los renglones del
comercio.
El Banco Central registra que las ventas, al por mayor y
al menor, aumentan 30,39% al comparar el resultado de los
primeros cinco meses de 2007 con el mismo lapso del pasado
año.
 |
|
Haga click
para ampliar la imagen
|
Al observar con detenimiento el comercio al detal, el BCV
indica que los despachos de alimentos y bebidas, crecen 32,09%;
los productos textiles, avanzan 102,26%; artículos de
ferretería, pinturas y vidrio, 41,19% y los equipos de
uso doméstico 35,79%.
Luis Vicente León, director de Datanálisis, considera
que "el público aumenta el consumo cuando tiene más
dinero en el bolsillo y suficiente confianza en el futuro
y estas dos circunstancias están presentes".
La caída del desempleo, misiones, transferencias y aumentos
de salario han incrementado el poder adquisitivo, sobre todo
en los estratos más pobres, que son los que tienden a
gastar hasta el último bolívar que les ingresa.
"Las encuestas de junio indican que 60% observa la situación
del país en términos favorables y 82% de la población
cree que su condición económica va a mejorar", agrega
Luis Vicente León.
Si bien el apogeo del consumo y las mejoras en la capacidad
de compra de los más pobres es una buena noticia, el
problema es que el ánimo de los inversionistas, de aquellos
que pueden incrementar la oferta de productos, no es igual.
"En junio tenemos que 62% de los empresarios manifiestan
temores respecto al modelo político del país. No
obstante, esto no significa que haya niveles de desinversión,
pero la disposición a invertir es menor al crecimiento
de la demanda", dice Luis Vicente León.
En la lista de trabas que frenan la inversión también
figura que aún aquellas empresas que han decidido expandirse
en magnitudes considerables no encuentran la misma respuesta
en sus proveedores, en general, impactados por los controles
de precios.
Además, transnacionales europeas y norteamericanas,
con una presencia importante en el mercado, han optado por
mantener un riesgo controlado en Venezuela.
El resultado es escasez. En las últimas diez semanas
Datanálisis ha constatado que de la cesta de 19 productos
con regulación de precios que intenta comprar en 60 establecimientos
de Caracas, falta en los anaqueles la cuarta parte.
Para evitar que la escasez se desborde, la administración
de Hugo Chávez ha abierto el grifo de las divisas y las
importaciones del primer trimestre, después de un aumento
de 47%, ascienden al nivel récord de 9.108 millones de
dólares.
De hecho, el monto de las compras al exterior consume 75,5%
del pastel de petrodólares, una proporción que resulta
la más elevada en once años, al obviar 1998-1999,
período cuando la crisis asiática pulverizó
el valor del barril, y 2002-2003, lapso cuando la convulsión
política hizo trizas la producción de Pdvsa.
Analistas subrayan que este año el total de las importaciones
superará la barrera de 40 mil millones de dólares,
lo que se traduce en que es vital que el precio del petróleo
continúe aumentando o que Pdvsa ponga a tono la producción.
vsalmeron@eluniversal.com