RAQUEL BARREIRO C.
EL UNIVERSAL
Los cambios que propone realizar el presidente Chávez
al artículo 112 de la Constitución, representan
la base de la definitiva transición al modelo económico
socialista que ha venido divulgando el gobierno.
En la actual Carta Magna se reconocen como derechos económicos
de los venezolanos la posibilidad de "dedicarse libremente
a la actividad económica de su preferencia, sin más
limitaciones que las previstas en esta Constitución,
y las que establezcan las leyes, por razones de desarrollo
humano, seguridad, sanidad, protección del ambiente u
otras de interés social".
Sin embargo, en el proyecto presentado por Chávez ante
la Asamblea Nacional, se elimina totalmente el reconocimiento
de este derecho en el artículo 112.
También se elimina la obligación que había
contraído el Estado por vía constitucional de "promover
la iniciativa privada, garantizando la creación y justa
distribución de la riqueza, así como la producción
de bienes y servicios que satisfagan las necesidades de la
población, la libertad de trabajo, empresa, comercio,
industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas
para planificar, racionalizar y regular la economía e
impulsar el desarrollo integral del país".
De aprobarse los cambios recientemente planteados a la Carta
Magna, el Estado se encargará en el futuro de "fomentar
y desarrollar distintas formas de empresas y unidades económicas
de propiedad social, tanto directa o comunal como indirecta
o estatal, así como empresas y unidades económicas
de producción y/o distribución social, pudiendo
ser éstas de propiedad mixta entre el Estado, el sector
privado y el Poder Comunal, creando las mejores condiciones
para la construcción colectiva y cooperativa de una economía
socialista".
Estos argumentos constituyen sólo la base de lo que
se espera posteriormente sea especificado en leyes y reglamentos.
Concepto precario
José Vicente Haro, profesor de derecho constitucional
de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB),
señala que las libertades económicas que actualmente
se consagran son los fundamentos para que una persona establezca
la empresa o negocio en el área que quiera. Sin embargo,
"al observar esta modificación pareciera que el Estado
va a planificar la economía y establecer el modelo al
que se deben orientar las empresas".
Aclara que los derechos económicos están contemplados
en los tratados internacionales que ha firmado la República,
y que además los artículos 22 y 23 de la Constitución
siguen brindando protección en esta materia a los venezolanos.
Chávez insistió en el Aló Presidente del pasado
domingo, en que la reforma que plantea reconoce la propiedad
privada "sobre bienes de uso y de consumo, y medios de producción".
Sin embargo, al leer todos los artículos que se propone
cambiar, relacionados con la materia económica, "queda
claro que no se incentivará la iniciativa privada, sino
que se enfocará la promoción de la propiedad social
y pública".
Haro asegura que "queda sólo un reconocimiento precario
de la propiedad privada y de las libertades económicas.
Con la propuesta estos conceptos no tienen la misma fuerza
y valor, y se logra condicionar por diversas vías a las
empresas. Se busca dar al Estado más intervención,
regulación y control sobre las empresas".
Para entender en toda su complejidad los cambios que se plantean
hacer a la Constitución en materia económica es
necesario leer la redacción de varios artículos
como lo son: 112, 113. 115, 302, 305 y 307.
En estos apartados se señalan cuáles son los límites
para el desarrollo de la actividad productiva privada y cuáles
son los beneficios que se dará a la estructura económica
socialista, basada en empresas colectivas, comunales, cooperativas
o mixtas.
El profesor en derecho constitucional de la UCAB explica
que bajo este nuevo marco se brinda una seguridad jurídica
precaria a cualquier inversionista nacional o internacional
que estuviera interesado en el país.