VÍCTOR SALMERÓN
EL UNIVERSAL
La radiografía del primer semestre refleja que la economía
venezolana sigue un patrón donde la banca, comercio,
construcción y comunicaciones crecen a tasas superiores
a 19%, mientras que la industria manufacturera avanza menos,
a razón de 8%.
Esta estructura, explica el economista Orlando Ochoa, indica
que el país está inmerso en un ciclo poco sano,
donde el dinero del petróleo mueve sectores asociados
a los servicios, a la par que la industria crece poco respecto
al salto de la demanda.
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De hecho, al comparar los primeros cinco meses de este año
con el mismo período de 2006, el volumen de la producción
industrial crece 8,04% y las ventas 36,68%, lo que indica
que una porción importante de la demanda se suple a través
del alza de las importaciones.
El tren de la economía necesita mayor inversión
para ampliar las plantas y aumentar la producción. El
ministro de Planificación, Jorge Giordani, admitió
el pasado viernes que "en términos de la capacidad utilizada
del sector manufacturero privado, estamos casi alrededor de
90%, o sea, ya queda poco, 10% para responder a una presión
de la demanda".
No obstante, Jorge Giordani mantiene la creencia en que "si
el sector privado no invierte, van a venir otros y van a invertir
por ellos".
Los empresarios estiman analistas, mantienen la inversión
con la rienda corta ante el temor por el futuro de la propiedad
privada, controles de precios e importaciones baratas con
las que no pueden competir adecuadamente.
Orlando Ochoa advierte que "el crecimiento económico
de largo plazo está asociado a la producción de
bienes que se inserten en el comercio internacional", algo
en lo que el país no evoluciona.
Las estadísticas del Banco Central de Venezuela registran
que las exportaciones no petroleras, un termómetro que
indica cómo marcha el objetivo de diversificar la economía
a fin de contar con una fuente de divisas alterna al petróleo,
ascienden a 1.728 millones de dólares durante el segundo
trimestre, una magnitud que es menor a la obtenida en el mismo
lapso de 2005.
Al mismo tiempo, las importaciones se ubican en 10 mil 894
millones de dólares, un resultado que supera en 87% al
del segundo trimestre de 2005.
Si bien el ministro de Planificación afirma que un tercio
de las compras al exterior están asociadas con planes
de inversión y 45,2% a bienes intermedios, analistas
indican que el BCV incluye en esta lista a equipos como computadoras,
teléfonos celulares o automóviles adquiridos por
las empresas.
"Si el grueso de las importaciones fuesen para producir,
la manufactura iría al mismo ritmo que el resto de los
sectores y evidentemente eso no está ocurriendo", dice
Orlando Ochoa.