MARIANNA PÁRRAGA
EL UNIVERSAL
El acuerdo de compra de Vengas y Tropigas que firmó
Pdvsa la semana pasada le facilita el arranque a la filial
Pdvsa Gas Popular, una de las siete nuevas empresas con las
que la estatal planea incursionar en áreas no petroleras
en el país.
Vengas y Tropigas abarcan en conjunto más de la mitad
del mercado de envasado y distribución de gas licuado
de petróleo (el que se expende en bombonas) y son de
las pocas que participan en casi toda la cadena de comercialización
que se inicia con la compra del gas al mayor a Pdvsa Gas y
termina en la venta final de los cilindros.
Vengas cuenta con una infraestructura de más de 20 plantas
de envasado que constituyen el corazón del negocio del
GLP, mientras que Tropigas posee 13 para un total que supera
las 35 plantas, próximamente en manos de Pdvsa Gas Popular.
Con respecto al número de trabajadores, Vengas tiene
poco más de 2 mil y Tropigas 1.200.
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Se pudo conocer extraoficialmente que las conversaciones
entre Pdvsa y las empresas a adquirir se iniciaron hace un
mes cuando el presidente Chávez dio luz verde a la "nacionalización"
del sector.
Desde su nacimiento, Pdvsa nunca ha participado en la cadena
de comercialización del gas en bombonas. Sin embargo,
mediante 84 plantas de llenado que administra en todo el país
según datos oficiales, es la única que vende al
mayor el GLP que se produce en las refinerías nacionales
a partir de las llamadas corrientes de refinación.
Esta compra le permitirá no sólo intervenir en
todas las fases del negocio, sino además dinamizar un
sector que, aunque desde hace años no emprende planes
de expansión, está integrado por pocas firmas de
gran tamaño y cientos de pequeñas y medianas compañías
distribuidoras que en conjunto no abarcan más de 30%
del mercado.
Es por ello que los actores del sector descartan que Pdvsa
Gas Popular prepare nuevas adquisiciones. Lo que sí está
previsto es la conformación de alianzas con los pequeños
distribuidores a fin de mejorar la penetración del producto,
un aspecto que ha desmejorado a raíz de la congelación
de los márgenes de comercialización y, por ende,
de la salida de circulación de parte de la flota de camiones.
Planes en recomposición
En Venezuela se produjo el año pasado un promedio de
35 mil barriles diarios de gas licuado de petróleo y,
aunque la cifra luce insignificante con respecto a la producción
de otros derivados petroleros como la gasolina, esa cantidad
permitió atender a 85% de los hogares del país versus
15% que recibe gas metano de Pdvsa en forma directa.
Una de las metas finales del plan Siembra Petrolera de Pdvsa
es incrementar la cantidad de hogares que recibe gas directo
a 3,5 millones, es decir, alrededor de 57% del total. Sin
embargo, dado que el otro 43% de la población seguirá
cocinando con gas en bombonas la estatal ha tenido que reestructurar
sus planes para el sector, que originalmente preveían
la instalación de miniplantas de llenado en los barrios
y ahora incluyen desde la instalación de grandes plantas
y la compra de empresas envasadoras y unidades de transporte
hasta la inclusión de los consejos comunales en las labores
de despacho.