Madrid.- El Banco del Sur, impulsado por el presidente Hugo Chávez, y en el que participan Bolivia, Ecuador, Paraguay, Brasil y Uruguay, tiene como objetivo convertir los recursos de los países miembros en materia prima para el desarrollo, según dijeron varios de sus promotores.
Mark Weisbrot, artífice intelectual del Banco del Sur; el ex viceministro ecuatoriano Pedro Páez y el asesor económico de la Asamblea, Amenothep Zambrano, presentaron en Madrid la iniciativa que pretende que "el ahorro regional se convierta en inversión para el desarrollo de la zona".
Aunque los ministros de los países miembros del Banco han hecho reuniones para definir la constitución de la entidad, Páez indicó que "en el campo técnico las delegaciones ya están trabajando desde hace tiempo, sin embargo hay detalles políticos que llevarán su tiempo, como en toda institución multilateral".
Su esperanza, dijo, "es que el banco empiece a operar a finales de 2008".
Según sus impulsores, este banco se ha creado con la intención de contrarrestar la presencia del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y de ser el depósito de las reservas internacionales de los países miembros.
"El objetivo es conseguir volcar la coyuntura económica para movilizar una serie de recursos económicos hasta la inversión, que ha sido largamente postergada en nuestros países", explicó Páez a Efe.
Pero más allá de la inversión, la institución servirá para apoyar la balanza de pagos de los países miembro y hacer de fondo estabilizador macroeconómico".