Brasilia.- El Gobierno de Luiz Inácio
Lula da Silva cometió un grueso error al sumar a Brasil
al Banco del Sur, dijeron hoy economistas, para quienes
la entidad promovida por Venezuela podría otorgar préstamos
con criterios más políticos que técnicos.
Ideado por el presidente Hugo Chávez como un ente de
financiamiento para Sudamérica alternativo a los organismos
con sede en Washington, el Banco del Sur quedaría constituido
en noviembre por ocho países de la región.
"Es una enorme equivocación del Gobierno brasileño
haber apoyado esta iniciativa", dijo el ex ministro de
Hacienda y economista-socio de la consultora Tendencias, Maílson
da Nóbrega, a Reuters.
"Brasil debería haber sido contra este proyecto, que
terminará creando un banco para otorgar préstamos
modestos a países como Bolivia y Ecuador, con visión
anticapitalista y poco o ningún acceso a los mercados
internacionales de capital", agregó.
Los fundadores del proyectado banco -Argentina, Bolivia,
Brasil, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela- a los que
se sumará Colombia, aún buscan un consenso sobre
el estatuto de la entidad, el capital con la que será
constituida y la forma de aportes y representación de
sus accionistas.
Brasil presentó inicialmente objeciones al proyecto,
asegurando que el nuevo banco debería constituirse sobre
principios bancarios "modernos" y técnicamente consistentes.
Pero, según analistas, la mayor economía latinoamericana
terminó cediendo por cuestiones políticas.
"Mi impresión es que el entusiasmo por el Banco del
Sur vino del área diplomática del Gobierno (de Brasil)
y no tuvo una barrera de racionalidad en el Ministerio de
Hacienda para postergar indefinidamente la idea", indicó
Da Nóbrega.
Según el economista, ministro de Hacienda durante parte
de la presidencia de José Sarney (1985-1990), el Banco
del Sur "tenderá a ser irrelevante", aunque advirtió
que su creación "es una aventura que podría causar
problemas si Venezuela, Bolivia o Ecuador quisieran transformarlo
en un instrumento de confrontación".
Costos, no beneficios
El economista Sergio Valle, de la consultora MB Associados,
en Sao Paulo, coincidió en que el Banco del Sur será
"irrelevante" para las necesidades de financiamiento de Brasil,
aunque consideró que podría ser útil para países
con poco o muy oneroso acceso al crédito, como Ecuador
o Bolivia.
"Para Brasil sólo tendrá costos", dijo Valle, indicando
que el futuro banco tiene "motivaciones políticas, no
económicas".
El economista agregó que cree que la prevista entidad
"no será tan restrictiva" en sus cláusulas de resultado
a la hora de financiar un proyecto, por lo que no podría
obtener fondos a un costo accesible y se convertiría
en el futuro en una "carga pesada" para sus miembros.
Luiz Miguel Santacreu, analista de Austin Ratings, indicó
que el "costo" de crear y mantener el Banco del Sur será
"alto", aunque dijo que si tuviera "gestión técnica"
y una "dirección eficaz" podría ser útil para
el desarrollo de regiones deprimidas de América del Sur.
"Para eso no debe pesar el componente político", concluyó.