El Ejecutivo nacional decretó aumento de precios en
los productos derivados del trigo, luego de que estuvieran
congelados durante poco más de 35 meses.
En el caso de la pasta, el importe de venta al público
fue ajustado en 58%, por lo que la pasta elaborada con mezcla
de trigo (sémola durum y sémola) pasó de costar
Bs 1.740 a Bs 2.750 para la presentación de un kilo,
mientras que la versión de 500 gramos pasó de Bs
1.080 a Bs 1.710, y la de 250 gramos subió de Bs 600
a Bs 950, según se desprende de la información publicada
ayer en la Gaceta Oficial N° 38.797.
Ante esta resolución, la industria de pastas alimenticias
considera que el aumento de precios otorgado es insuficiente,
pues los costos operativos se han elevado en más de 130%
en los últimos cuatro años.
Sin embargo, la industria intentará importar trigo para
reanudar la producción del rubro y garantizar el abastecimiento,
cuyas reservas de materia prima están en niveles críticos,
las cuales podrían agotarse durante la primera quincena
del mes de diciembre.
Por otra parte, el texto oficial señala que "las empresas
fabricantes de pastas alimenticias deberán destinar 70%
de su producción a la elaboración de productos regulados",
mientras que "el 30% restante serán elaboradas a partir
de mezclas de trigo y otros cereales nacionales".
En el caso de "las empresas importadoras, deberán mantener
en el mercado la misma proporción de pastas sujetas al
control de precios".
Descontentos
En el caso del pan, el precio de venta al público
del pan salado también fue aumentado, pero en menor proporción.
El rubro se ajustó en 18,6%, pues pasó de Bs 2.520
a Bs 2.990 el kilo, lo cual generó descontento en el
sector de la panificación, pues esperaban recibir al
menos 60% de incremento.
Tomas Ramos, presidente de Fevipan, señaló que
el aumento otorgado para el rubro es desproporcionado, y no
satisface las necesidades del sector.
"Esperábamos un ajuste razonable y adecuado a la realidad,
que permitiera al sector producir en condiciones normales.
Con este aumento no nos están ayudando", puntualizó
Ramos.
Asimismo, indicó que "los panaderos no podrán seguir
elaborando un rubro que produce pérdidas", por lo que
"está en riesgo la producción de pan salado en el
país".
La harina de trigo es otro producto cuyo precio fue ajustado
al alza en 29%, con lo cual pasó de costar Bs 1.510 a
Bs 1.960.
Alirio Pérez Román, presidente de Asotrigo, dijo
que tampoco era lo que esperaban, pues habían solicitado
al Ejecutivo elevar el precio, pues no se adecua a las estructuras
de costos, la cual se ha elevado en 59%.
Con retrasos
A pesar de que el ajuste de precios en el aceite de
maíz, girasol y vegetal fue decretado la semana pasada,
todavía no se consigue en los anaqueles de los supermercados.
Igualmente ocurre con las pastas, cuyo nuevo importe aún
no ha sido cambiado en estos comercios.
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