Zurich, Suiza.- La violencia y la importancia
de la seguridad se colaron hoy en la ceremonia de declaración
de Brasil como país sede de la Copa del Mundo de Fútbol
2014.
Tras la nominación del mayor país suramericano
como la nación que acogerá el Mundial 2014 se abrió
el turno a las preguntas a los periodistas presentes en la
sala, informó Efe.
Una corresponsal extranjera preguntó al presidente de
la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF)
Ricardo Teixeira, sobre los altos índices de violencia
registrados en Brasil y qué es lo que se pensaba hacer
al respecto para cuidar a la afición.
Teixeira, obviamente muy enojado, respondió que la violencia
no es un fenómeno exclusivo de su país.
"El problema de la violencia es un problema internacional.
Ocurren cosas horribles en todos los países. Por ejemplo
en Estados Unidos donde entran chicos a las escuelas y disparan
sobre sus compañeros, al menos eso no pasa en Brasil".
Y agregó: "Además, hay países supuestamente
muy seguros donde la policía asesina a inocentes", en
referencia a la muerte de un ciudadano brasileño que
fue abatido a tiros por la policía inglesa en un metro
de Londres.
Acto seguido, el presidente de la Federación Internacional
de Fútbol (FIFA), Joseph Blatter, tomó el micrófono
y expresó su malestar públicamente.
"Como presidente de la FIFA y patrón de esta casa debo
pedir, señoras y señores un poco de respeto por
el fútbol y por esta casa. Cuando Suráfrica fue
elegida como sede del mundial 2014 hicieron la misma pregunta
sobre la violencia, por favor un poco de respecto hacia esta
casa y hacia nuestros invitados", sentenció.