Brasilia.- Los empresarios brasileños pidieron
ayer al Congreso de su país que paralice los trámites
para el ingreso de Venezuela al Mercosur, por la amenaza del
presidente Hugo Chávez de nacionalizar aquellas compañías
privadas que se opongan a la reforma constitucional que propone.
"No se puede callar ante la amenaza del presidente Hugo Chávez
de confiscar las empresas afiliadas a la Federación de
Cámaras y Asociaciones de Producción (Fedecámaras)
por su oposición a la reforma constitucional", dice un
comunicado de la Confederación de Asociaciones Comerciales
y Empresariales de Brasil, reseñó Efe.
La nota, firmada por el presidente de la CACB, Alencar Burti,
afirma que los empresarios brasileños entienden que "la
democracia acepta apoyos y críticas" y alertan sobre
la "amenaza" que a su juicio existe en Venezuela contra las
libertades de empresa y de pensamiento.
Añade que también "preocupa" de esas "amenazas"
que Venezuela "está en la inminencia de participar (como
miembro pleno) del Mercosur". Según la CACB, "causa muchas
dudas la aceptación (en el Mercosur) de un país
cuyo dirigente atenta contra aquello que es la lucha del empresariado
desde hace más de 200 años: la libertad de emprender".
En ese sentido, los empresarios insisten en que el Congreso
y al gobierno de Brasil que revisen la posición de apoyo
a Venezuela.
Paralizadas
Por otra parte las negociaciones entre el Mercosur e Israel
celebradas esta semana en Ginebra a fin de lograr un tratado
de libre comercio quedaron bloqueadas ayer al no lograrse
un consenso sobre el proceso de reducción de las tarifas
arancelarias para diversos productos.
El acuerdo no ha podido ser alcanzado "por la falta de consenso
en el ritmo de recortes tarifarios", comentó al término
de las conversaciones el negociador jefe de la delegación
del Brasil, Segundo Evandro Didonet. Tanto fuentes uruguayas
como israelíes declinaron realizar comentarios acerca
de la falta de entendimiento, aunque consideraron que no puede
hablarse de un fracaso definitivo.
Israel intentaba que sus productos pudiesen entrar en los
países del Mercosur exentos de tarifas cuatro años
después de concluido el acuerdo, pero el bloque suramericano
consideraba que ese período debía fijarse en ocho
años a fin de mantener protegidos algunos de sus sectores.
Por el momento, se desconoce cuáles son los productos
que han provocado el bloqueo de las negociaciones ginebrinas.
Durante esta semana, funcionarios de alto nivel de Argentina,
Brasil, Paraguay y Uruguay sostuvieron varias rondas de conversaciones,
el objetivo era llevar a término el posible acuerdo de
libre comercio, que de haberse logrado hubiese sido el primero
en su tipo negociado fuera de la región en los 16 años
de existencia del Mercosur, destacó Efe.
Las fracasadas discusiones ginebrinas entre el Mercosur e
Israel constituían la última de las tres fechas
de la ronda bilateral, iniciadas el pasado año. Con anterioridad,
Israel firmó en 2000 un TLC con México, por lo que
se esperaba que los intercambios en esta ciudad diesen un
impulso final a otro pacto similar con los países del
Cono Sur latinoamericano. El gobierno de Tel Aviv hizo saber
que veía con gran satisfacción la posibilidad de
lograr un segundo TLC en América Latina.