VÍCTOR SALMERÓN
EL UNIVERSAL
En la linea de reforzamiento del control de cambio, la Superintendencia
de Bancos ordenará la suspensión de las tarjetas
prepagadas a fin de disminuir la posibilidad de ilícitos
con el manejo del cupo para viajes.
Trino Alcides Díaz, superintendente de Bancos, explica
que "la resolución será enviada esta semana. Serán
suspendidas las tarjetas prepagadas por la cantidad de irregularidades
que se han cometido".
Para utilizar el cupo de hasta 5 mil dólares al año
para viajes al exterior, los venezolanos necesitan una tarjeta
de crédito. Quienes no la poseen o no califican para
recibirla, cancelan por adelantado a su banco y obtienen una
tarjeta prepagada, pero esta ventana se convirtió en
una vía para cometer ilícitos cambiarios.
Entre el abanico de irregularidades se encuentra la de empresas
que le tramitan a sus empleados la obtención de tarjetas
prepagadas que al final no son utilizadas por ellos.
Trino Alcides Díaz precisa que las tarjetas prepagadas
que están en circulación podrán utilizarse
hasta su vencimiento.
"Suspenderemos la emisión de nuevas tarjetas, las que
ya han sido emitidas se utilizan hasta que se venzan", dice
el superintendente de Bancos.
Todo apunta a un salto inusual en la entrega de divisas a
través de tarjetas de crédito, que además de
lo estipulado para viajes al exterior permiten compras por
Internet hasta por 3 mil dólares al año.
De hecho, al cierre del 6 de diciembre, en lo que va de 2007,
las divisas autorizadas por Cadivi para estos fines suman
4 mil 313 millones de dólares, una magnitud que supera
en 97% los 2 mil 170 millones de dólares asignados para
la importación de alimentos; en 122% lo destinado para
la compra de insumos para la salud e incluso excede en 20,5%
lo entregado para la adquisición de vehículos.
Si bien la suspensión de las tarjetas prepagadas puede
ayudar a detener los ilícitos cambiarios, impactará
a la población de menos recursos que es la que utiliza
esta vía para poder viajar al exterior.
Junto a esta medida, la Asamblea Nacional aprobó una
ley que prohíbe mencionar la cotización del tipo
de cambio paralelo, Cadivi ha citado a 30 mil ciudadanos para
que presenten comprobantes que les permitan demostrar el uso
adecuado de las divisas y el Gobierno estudia restricciones
al cupo para compras por Internet.
Carta rápida
Trino Alcidez Díaz indica que la Superintendencia de
Bancos ha tomado acciones para que las instituciones financieras
aligeren la entrega de cartas de crédito para la importación
de alimentos y otro tipo de bienes considerados "esenciales".
En el otro extremo, los banqueros indican que la lentitud
de Cadivi ha retrasado este mecanismo y que la demora, que
en algunos casos llega hasta 180 días, no es voluntaria.
Desde marzo de 2005, el Gobierno mantiene anclado el tipo
de cambio oficial en 2.150 bolívares por dólar a
pesar del constante avance de la inflación.
El resultado es que el dólar se ha convertido en un
artículo barato y las solicitudes de divisas para importar
han colapsado la operatividad de Cadivi.
Fuentes financieras indican que el retraso en la asignación
de divisas por cartas de crédito representa alrededor
de 700 millones de dólares, lo que ha creado problemas
con los bancos del exterior.
vsalmeron@eluniversal.com