Con las amenazas y descalificaciones del Gobierno nacional
a Colombia se resquebraja la relación comercial bilateral,
de la cual Venezuela depende en buena medida para abastecerse
de alimentos básicos (huevos, pollo, leche y carne, entre
otros); partes y piezas para el sector automotor, vehículos
ensamblados, textiles y calzados.
El ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, manifestó
que "sufriría más el pueblo venezolano porque allá
hay escasez de productos, muchos tienen dificultades con el
suministro de alimentos que no se consiguen en los mercados
formales. Cortar el comercio con Colombia produciría
daños importantes", según reseñó el diario
El Tiempo.
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Venezuela es el segundo socio comercial de Colombia, y hasta
septiembre de 2007 había importado 3.241 millones de
dólares, según cifras del Departamento Administrativo
Nacional de Estadísticas de Colombia (DANE).
Hasta septiembre de 2007 unos 3.002 millones de dólares
se negociaron en el sector industrial y 223 millones de dólares
en el sector agropecuario, según reportó el organismo.
En contraparte, Venezuela exportó a Colombia unos 1.191
millones de dólares durante el mismo período. La
balanza comercial, evidentemente, se inclina hacia el lado
colombiano.
Santos dijo tener esperanzas de que "puedan mantenerse separados
los temas comerciales y políticos entre nuestros países,
como ha sucedido entre Estados Unidos y Venezuela, que siguen
negociando petróleo y artículos comerciales".
Sin embargo, el ministro colombiano agregó que "no sabemos
como reaccionarán del otro lado (el Gobierno venezolano)
pues son impredecibles. Esperemos que no sea a través
de las relaciones comerciales, porque también puede perjudicarse
Venezuela debido a la cantidad de productos que exporta Colombia
a ese país y que no se reemplazan fácilmente. Ojalá
tengamos la madurez y responsabilidad para mantener el comercio
fuera de la diplomacia".
Buscando alimentos
El comercio bilateral y la búsqueda de suministros en
Colombia no sólo ocurre a escala empresarial, sino que
hasta los consumidores se transan y compran a proveedores
colombianos por las fallas de abastecimiento en Venezuela.
El diario El Tiempo indica que en las grandes cadenas
de hipermercados y supermercados neogranadinos al menos 15%
de sus clientes son venezolanos.
Un vocero de una cadena explica que "nuestros clientes que
vienen desde Venezuela nos siguen comprando a pesar de la
baja del bolívar ante el peso colombiano. Son la misma
cantidad, pero ahora compran alimentos y en grandes cantidades".
Por otra parte, los comerciantes venezolanos en la frontera
sienten la caída de 70% en las ventas a consumidores
que venían desde Colombia para aprovechar el valor del
peso colombiano y los precios regulados fijados en Venezuela.
Esto sucede por los operativos de la Guardia Nacional y las
aduanas que intentan evitar la fuga de alimentos a Colombia.
Los comerciantes explican que "el colombiano siente temor
de venir a comprar, porque le pueden quitar la mercancía".
Cola en los vuelos
El incremento de la actividad comercial también ha generado
un mayor volumen de pasajeros aéreos.
Avianca es la única línea que está volando
entre ambos países, luego que Aeropostal dejara de operar
la ruta Caracas-Bogotá. Esto y el crecimiento comercial
han incidido en la disminución de la oferta aeronáutica.
El Tiempo reporta que a pesar de las ocho rutas diarias
de Avianca a Venezuela, las listas de espera duran de tres
a cinco días.
etovar@eluniversal.com