SUHELIS TEJERO PUNTES
EL UNIVERSAL
En 2008 el promedio de consumo no decaerá, pero sí
se percibirá un estancamiento en su ritmo de crecimiento,
justo en momentos en que finaliza un ciclo de bonanza económica.
Así lo consideró Joseph Saade, director de Datos,
quien agregó que todo indica que el incremento del consumo
en toneladas crecerá entre 3 y 4%, en lugar de entre
12 a 14%, tal como ha sucedido en los últimos años.
Según cifras que presentó la consultora en el marco
del evento Perspectivas Económicas 2008 (organizado por
Venamcham), el mercado de consumo en Venezuela cerró
en 52.000 millones de dólares en el año 2007.
Y es que el tema de los precios es vital en el cuadro que
pinta Datos sobre la realidad venezolana, pues Saade resaltó
que el poder de compra de la población no será potenciado
por el alza salarial o de otros ingresos, precisamente a causa
de la escalada inflacionaria que se registró el año
pasado y que promete no detenerse este año.
"A mí me cuesta creer que la inflación sea menor
a 6% en enero", indicó el director de la consultora Datos.
Saade expresó que la tendencia alcista de los precios
de los bienes y servicios afectará más a los pobres.
En el marco de la encuesta Pulso Nacional 2007, 51% de los
encuestados consideran que dentro de seis meses su situación
económica personal empeorará, y 31% cree que estará
mejor o igual de buena que en el cuarto trimestre de 2007
cuando se hizo la consulta.
Peor que hace un año
Pero los cuadros presentados por Saade indican que ya desde
el año pasado la gente siente la mala racha económica,
pese a la bonanza. Cuando se interroga a las personas si su
situación económica es mejor o peor que hace un
año, 65% piensa que está en condiciones más
deficientes que el año anterior, mientras que 32% cree
que tiene más holgura económica.
Y si bien los resultados sobre la percepción de las
finanzas personales son bastante contundentes, al tratarse
del sentimiento de bienestar en general se puede apreciar
que 51% de la gente piensa que está entre muy bien y
más o menos bien, al tiempo que 49% considera que la
situación está entre mal y muy mal; mas lo curioso
con este resultado -del cuarto trimestre del año pasado-
es que hace exactamente un año eran muchos más los
que creían que al país le iba bien.
67% de los consultados en el cuarto trimestre del año
2006 tuvieron la impresión de que las cosas iban entre
bien y muy bien en el país, contra 32% que creía
que la situación en general era entre mala y muy mala.
Desabastecimiento obvio
Pero otro factor que impacta fuertemente en la percepción
de las personas es el tema del desabastecimiento, que la consultora
Datos calcula en 50% en los supermercados.
En este sentido también se ha presenciado un cambio
importante: en noviembre del año pasado 80% de los venezolanos
estaban conscientes de que la escasez de productos de la cesta
básica era una realidad, en contra de 64% de la población
que lo creía en septiembre de 2007.
La percepción es mayor en los estratos sociales más
altos. Por ejemplo, 90,5% de las clases A, B y C+ consideran
que existe un problema de desabastecimiento en el país,
73,1% del estrato C- creen en esto, al tiempo que 77,5% del
estrato D y 79% del E observa el desabastecimiento como un
hecho.
Datos señala que las consecuencias que los venezolanos
identifican como una señal inequívoca de la falta
de productos en los comercios es que los bienes son más
costosos (33% de los consultados), que deben salir a buscarlos
más lejos de sus casas (24%) y que deben ir más
veces al supermercado para encontrarlos (18% de los encuestados).
Saade destacó que algunos de los aspectos que caracterizarán
a los consumidores venezolanos este año serán un
aumento del grado de desconfianza, más frustración
por falta de productos y pérdida de incentivo al ahorro.
stejero@eluniversal.com