SONIBERTH JIMÉNEZ
EL UNIVERSAL
Magaly y Arturo son pareja y viven agobiados por la precaria
situación económica en la que están inmersos.
Razón por la cual se verán tentados por la nada
despreciable suma de 25 mil dólares, el premio de un
concurso televisivo que busca a la doble de Marilyn Monroe.
Cuando Arturo convence a Magaly de participar en la competencia,
sus vidas cambiarán por completo. Así empieza El
tinte de la fama, la ópera prima de Alejandro Bellame
que llega a la cartelera de cine el viernes 1 de febrero.
Para la preparación de una Marilyn venezolana, Magaly
y Arturo recurrirán a la ayuda de Héctor, un transexual
que se cree la reencarnación de la famosa y emblemática
rubia.
Es Elaiza Gil quien interpreta a la inocente y sexy Magaly,
mientras que Alberto Alifa encarna al apasionado Arturo y
Miguel Ferrari da vida a un convincente Héctor. Trío
protagónico que se mete de lleno en personaje para brindarle
al espectador actuaciones impecables a lo largo de toda la
película.
Johanna Morales, a quien le toca el personaje de Norma (la
principal contrincante de Magaly en el concurso), Mirtha Borges
y Luis Chataing completan el elenco de la cinta que fue rodada
en tan sólo cinco semanas hace siete años. Sin embargo,
al ver la película en la actualidad no se percibe extemporánea.
La producción cuida los detalles de la dirección
de arte y la estética en cada una de las escenas ambientadas
en una ciudad pobre, con personajes que viven en la miseria.
Elaiza Gil se muestra orgullosa del trabajo realizado. "Una
vez que leí el guión me enamoré del personaje.
Magaly es un personaje que cualquier actriz le hubiera encantado
hacer. Son dos personajes en uno: está Magaly y está
Magaly interpretando a Marilyn", indica la artista.
Tanto Elaiza Gil como Johanna Morales recuerdan que para
meterse de lleno a sus personajes tuvieron que decolorarse
el cabello de tal manera que hasta les salieron ampollas en
sus cabezas.
Para Miguel Ferrari el proceso de preparación para la
realización del film también fue complicado. Pasó
un mes practicando cómo caminar en tacones, poner la
voz más suave, gestualizar delicadamente las manos y
tolerar dos horas y media de maquillaje antes de cada grabación.
Amén de las uñas postizas que nunca había usado
y del tirro doble faz que se vio obligado a ponerle a las
sandalias para que no se le salieran de los pies. Sin embargo,
el esfuerzo bien valió la pena para el actor. "Este tipo
es un travesti que se cree la reencarnación de Marilyn
Monroe. Esto lo hago porque lo hago. No me va a tocar más
nunca un personaje así", asegura Ferrari que fue su reflexión
al leer el guión.
Además de las anécdotas del rodaje, Alberto Alifa
también considera conveniente hablar acerca del mensaje
de El tinte de la fama. "El amor logra superar esa
reflexión que tiene la pe- lícula sobre el éxito
o el fracaso. Seguramente quedaron heridas en esa pareja,
pero también quedó un aprendizaje. Su relación
se salva y es un homenaje al amor. El amor puede más
que el fracaso económico".
Por su parte, el director de la cinta, Alejandro Bellame,
afirma que "teníamos la ventaja de que trabajamos un
personaje que no necesariamente se parecía a Marilyn
Monroe, sino que tenía que convencernos de que ella podía
ser Marilyn, pero dentro del contexto de un concurso de la
televisión venezolana".
sojimenez@eluniversal.com