MAYELA ARMAS H.
EL UNIVERSAL
En el Plan de Desarrollo Económico y Social a ejecutar
en seis años se establece que el Estado conservará
el control de aquellas actividades que sean de valor estratégico,
por lo cual a lo largo del ejercicio se tienen que incrementar
las inversiones en esas áreas. En el detalle del programa
especial se considera fundamental la inyección de fondos
en la producción de insumos para la construcción.
El Gobierno, a través de las creaciones de plantas y
compras de compañías, empieza a extender su dominio
sobre la fabricación de materiales para la realización
de obras de infraestructura y soluciones habitacionales. El
control se observa mediante la nacionalización de las
cementeras y una siderúrgica, la adquisición de
canteras e instalación de plantas de producción
de cemento y bloqueras.
En gran medida la producción de insumos está en
manos del sector privado, pero el Gobierno está dispuesto
a ampliar su participación en la fabricación de
materiales, en una etapa en la cual se registran fallas con
el abastecimiento de algunos productos clave en la realización
de obras de infraestructura.
Tentáculos
Los intentos del Ejecutivo por ejercer el control en la realización
de materiales comenzó en 2006. En ese año a través
de la CVG (Corporación Venezolana de Guayana) se creó
la Empresa de Producción Social para la producción
de insumos de la construcción y la cementera Cerro Azul,
que se hace en el marco del convenio con Irán.
En el caso de la EPS de insumos su objetivo es generar los
materiales que se usan en la realización de viviendas.
La Memoria y Cuenta del Ministerio de Industrias Básicas
y Minería de 2007 refleja que esa EPS se encuentra en
la fase preoperativa, las inversiones previstas en el Fonden
(Fondo de Desarrollo Nacional) no se han desembolsado en su
totalidad y los recursos que sí se han erogado se han
empleado en las primeras fases de las plantas que se encargarían
de la extracción y transformación de arena.
La cementera Cerro Azul, ubicada en el estado Monagas, también
se programó en 2006 y según el Mibam hasta el pasado
año la obra había registrado un avance lento por
los problemas presupuestarios.
Esos retrasos en parte explicarían la decisión
de que más allá de instalar plantas, se compren
empresas. En 2007 el Ejecutivo, a través del Ministerio
de Vivienda realizó la compra de canteras para la extracción
y transformación de piedra y asumió el control de
Cemento Andino, luego de la declaratoria de utilidad pública
autorizada por la Asamblea Nacional.
Estas acciones de 2007 se ampliaron con las medidas tomadas
el pasado mes de abril.
El primer mandatario anunció la nacionalización
de las cementeras Cemex, Holcim y Lafarge. Ese proceso implica
la creación de empresas mixtas en las que el Estado tendría
una participación no menor de 60%. Y con esas compras,
el Gobierno controlaría cerca de 90% del mercado de cemento.
El dominio del cemento se complementa con la compra de Sidor.
Mediante la nacionalización de la empresa siderúrgica
gran parte de la producción de acero está en manos
del Estado.
Complejo
La decisión de seguir realizando adquisiciones se mantiene
cuando recientemente la titular del despacho de la Vivienda,
Edith Gómez, manifestó que se tenía previsto
crear un gran complejo de producción de insumos para
la construcción.
Para constituir ese complejo se comprarán empresas y
se desarrollarán nuevas plantas. En ese sentido, se tiene
previsto adquirir otras canteras y diseñar instalaciones
para la producción de concreto. Ello se complementaría
con el montaje de otra planta de cemento en el estado Lara
y el incremento de la producción de Cemento Andino mediante
la adquisición de molineras de Irán.
Más allá de cubrir agregados, concreto y cemento,
los acciones se extenderán a la producción de bloques.
Uno de los objetivos que se contempla mediante el acuerdo
con Belarús es la creación de una planta productora
de bloques de arcilla y demás productos en el estado
Miranda. Para ello se espera la declaratoria de utilidad pública
de las minas de arcilla de la zona.