Santiago.- La Cancillería chilena expresó
a través de un ayuda memoria (Aide Memoire, en
lenguaje diplomático) su preocupación a Japón
por la decisión del Ministerio de Salud de ese país
de suspender la importación de carne de cerdo chilena,
informó hoy El Mercurio.
Según el matutino, el director de Política Exterior,
Juan Pablo Lira, citó el viernes pasado al embajador
japonés en Chile, Wataru Hayashi, para hacerle
ver la inquietud de la administración de la presidenta
Michelle Bachelet en el tema, indicó AFP.
"La decisión de citar al embajador japonés fue
adoptada porque el problema es de alta preocupación
para el Gobierno", manifestó Lira.
La autoridad señaló que la prevención del
Gobierno japonés se debió a que "se habría
encontrado un cargamento de carne de cerdo que contenía
dioxina en Corea, pero en ningún caso se detectó
lo mismo en Japón".
La dioxina es un compuesto químico obtenido a partir
de una combustión que involucra al cloro y puede
causar problemas a la salud humana.
"Atendido a que tenemos los acuerdos que tenemos y las conversaciones
son muy fluidas entre las autoridades zoo-sanitarias,
consideramos que la determinación es algo extrema",
agregó.
La decisión de Japón amenaza con graves pérdidas
a ese sector exportador. Durante 2007, el 33% de las
exportaciones de cerdo fueron al país oriental,
originando ganancias de 127 millones de dólares.
El Gobierno chileno dispuso para esta semana un viaje a Tokio,
donde una comitiva encabezada por el director nacional
del Servicio Agrícola Ganadero (SAG), Francisco
Bahamondes y representantes del sector, intentará que
las autoridades japonesas revoquen la determinación.
En marzo de 2007 Chile y Japón firmaron un tratado de
libre comercio donde se liberó de arancel al 70%
de las exportaciones chilenas que ingresaban a ese país,
incluida la carne de cerdo.